jueves, 20 de junio de 2019

Dios se Hizo un Hombre (Sin dejar de ser Dios). Examinado el Error del Nestorianismo


Por Steven Ritchie
© 2018. Todos los Derechos Reservados
Traducido por Julio César Clavijo Sierra
Más información en www.apostolicchristianfaith.com



“...un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es” (Mateo 1:20).

El niño Jesús no fue engendrado por José o por algún otro hombre, sino que el niño Jesús fue sobrenaturalmente engendrado en María del Espíritu Santo.

“un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos” (Efesios 4:4-6).

Observe que UN ESPÍRITU de UN SEÑOR es ese Espíritu de UN DIOS Y PADRE DE TODOS el cual es sobre todos, y por todos, y en todos. Por lo tanto, el Espíritu Santo es el mismo Espíritu del único Dios verdadero que es el Padre (Juan 17:3) y que se convirtió en el niño Jesús en la virgen. “…porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es” (Mateo 1:20).

Hebreos 1:3: “el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma (griego jaraktér, 'huella' o 'copia reproducida') de su sustancia (griego jupóstasiss, sustancia del ser o persona)…”.

Cuando el Espíritu Santo de Dios el Padre se hizo hombre a través de la encarnación, su sustancia del Ser (jupóstasis - Hebreos 1:3) fue “impresa” (jaraktér - Hebreos 1:3) para unirse con una naturaleza humana total y completa en la persona llamada el Mesías que posee una sola personalidad, no dos. La verdadera teología de la Unicidad no enseña que Jesús es el Padre y el Hijo como dos personalidades que viven juntas en un cuerpo. El apologista unicitario Jason Dulle y yo, hemos señalado que Jesús no puede existir como dos personalidades, el Padre y el Hijo, que viven lado a lado (un lado divino y un lado humano) porque en la encarnación el único Dios verdadero no se convirtió en mitad Dios y mitad hombre. En la encarnación, Dios claramente se volvió “completamente humano en todos los sentidos” (Hebreos 2:17 - NIV),  con una personalidad humana, no dos. Por lo tanto, el Padre Omnipresente también se convirtió en un verdadero hombre a través de la virgen, con un espíritu humano, una mente humana, una voluntad humana y un cuerpo humano.

El apologista unicitario Jason Dulle escribió en su artículo “Evitando los Talones de Aquiles del Trinitarismo… y el Nestorianismo”.

“En el modelo internalista, Jesús se convierte en dos seres que residen en un solo cuerpo, como dos compañeros de habitación que comparten un apartamento. Si la distinción entre el Padre y el Hijo es una distinción entre las naturalezas divina y humana de Jesús, entonces cuando Jesús habló, Él debería haber hecho referencia a "nosotros" y "nosotros", no a "yo" y "yo". Sin embargo Jesús nunca habló en esos términos, porque era una sola persona con un solo centro de conciencia. Una naturaleza no habla, ora, sana; son las personas las que lo hacen”. (https://fe-biblica.blogspot.com/2012/02/la-doble-naturaleza-de-cristo-evitando.html)

Por lo tanto, Jesucristo de Nazaret no hablaba a veces como el Padre y otras veces hablaba como el Hijo; ya que eso sería un Mesías como dos personas con dos conciencias –una divina y una humana–, ya que una persona como una persona no puede hablar con más de una conciencia. Por lo tanto, Jesucristo como Dios con nosotros como un verdadero hombre, habló claramente con una sola conciencia humana, aunque Él tuvo conocimiento de su verdadera identidad como Dios con nosotros como un hombre, por la revelación de su Padre.

Estoy 100% de acuerdo con el apologista unicitario Jason Dulle, quien escribió que “Dividir a Cristo en dos” es un error nestoriano que estropea la verdadera identidad de Cristo como Dios que se convirtió en un verdadero hombre en la encarnación. Jason Dulle escribió además en su artículo “Evitando los Talones de Aquiles del Trinitarismo… y el Nestorianismo”:

“Sería imposible que algunas de las acciones de Cristo sean las de un hombre y otras las de Dios, ya que tal noción plantea dos personas en Cristo: una que es Dios y una que es hombre. Esto es imposible a la luz de una verdadera encarnación de Dios. Jesús es el mismo Dios existiendo como hombre, pero no Dios y un hombre que existen juntos en un mismo lugar geográfico, no es una persona divina y un ser humano que coexisten lado a lado. Como Jesús es el modo humano de la existencia de Dios, necesariamente debe haber un solo sujeto personal en Cristo -no dos-, y ese sujeto personal es Dios”.

Jason Dulle continuó escribiendo: “A diferencia de Jesús quien es Dios que existe como hombre, nosotros somos hombres que existimos como hombres. Del mismo modo en que nosotros somos los sujetos de todas nuestras acciones, así Dios es el sujeto de todas las acciones de Cristo. Dios es quien experimentó el sueño, el hambre, la sed y el dolor. La humanidad de Cristo es la humanidad de Dios en virtud de la ley de la encarnación por la que Él mismo se hizo hombre, y por lo tanto todos los actos de Cristo son los de Dios mismo en una existencia humana auténtica. Por lo tanto, Jesús no es la combinación de Dios actuando y conociendo como Dios y un hombre que actúa y conoce como hombre -uno al lado del otro-, sino Dios actuando y conociendo como hombre a través de su modo humano de existencia”.

El hombre Cristo Jesús no pudo haber hablado a veces como Dios y otras veces como un Hijo, porque el único Dios verdadero se convirtió simultáneamente en un verdadero hombre en la encarnación a través de la virgen. Esto explica el por qué Marcos 13:32 nos informa que Jesucristo hombre no sabe el día ni la hora de su segunda venida, sino solamente el Padre. Jesús es el modo de existencia de Dios como un hombre total y completo que dentro de la encarnación pudo orar, ser tentado y no saber todas las cosas. En contraposición al Padre Celestial Omnipresente que al estar por fuera de la encarnación no puede orar o ser tentado como el Dios que todo lo sabe, ese mismo Dios también puede existir simultáneamente en la encarnación como un verdadero hombre, Jesús nuestro Mesías.

La visión nestoriana socava el entendimiento bíblico de que Jesús es Emanuel, Dios mismo con nosotros como un verdadero hombre en la encarnación que se dio a través de la virgen. El Mesías no consiste de dos personas –una persona divina y una persona humana– que viven juntas o coexisten en un cuerpo físico. La verdadera teología de la Unicidad rechaza la idea de que Jesús tenía un lado divino y un lado humano como dos personalidades dentro de su ser, pues así como ningún hombre verdadero puede existir como dos personas dentro de un cuerpo, así también el único Dios verdadero se convirtió en un hombre verdadero a través de la concepción y el nacimiento virginal.

Hebreos 2:14, dice: “Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo”.

Hebreos 2:14-17 prueba que el Dios que participó de carne y sangre para compartir en nuestra humanidad, también fue hecho como todos los hombres, “completamente humano en todos los sentidos”.

“Por esta razón, tuvo que ser hecho como ellos, completamente humano en todos los sentidos...” (Hebreos 2:17 NIV).

La teología de la Unicidad rechaza cualquier idea de que Jesucristo sea otra cosa que Dios que se hizo un verdadero hombre en la encarnación con un espíritu humano total y completo, una voluntad humana total y completa, y un cuerpo humano total y completo. Por lo tanto, Dios como hombre en la encarnación tiene una sola voluntad humana, mientras que Dios como Dios por fuera de la encarnación tiene una sola voluntad divina como nuestro Padre Celestial.


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