martes, 10 de julio de 2018

Me Preparaste Cuerpo – Hebreos 10:5-7, Salmo 40:6-8


Por Steven Ritchie, © 2017. Todos los Derechos Reservados.
Traducido por Julio César Clavijo Sierra.
Más información en: Global Impact Ministries. www.apostolicchristianfaith.com


Hebreos 10:5-7 afirma que Jesús dijo: “Mas me preparaste cuerpo”. Dado que Hebreos 10:5-7 es una cita directa del Salmo 40:6-8, necesitamos leer todo el pasaje en contexto para discernir su significado correcto.

“Por lo cual, entrando en el mundo dice: Sacrificio y ofrenda no quisiste; mas me preparaste cuerpo. Holocaustos y expiaciones por el pecado no te agradaron. Entonces dije: He aquí que vengo, OH DIOS, PARA HACER TU VOLUNTAD, como en el rollo del libro está escrito de mí”. (Hebreos 10:5-7).

Una supuesta Persona divina del Hijo, no podría haber dicho: “He aquí que vengo, OH DIOS, PARA HACER TU VOLUNTAD, como en el rollo del libro está escrito de mí”, pues para empezar, la supuesta persona divina preencarnada del Hijo, ya habría sido completamente Dios.

Hebreos 10:5-7 es una cita directa del Salmo 40:6-8, que predijo con exactitud las cosas que Jesús diría en la tierra como un hombre antes de decirlas. Por lo tanto, el Salmo 40:6-8 predijo las palabras que Jesús hablaría en la tierra cuando dijo: “Sacrificio y ofrenda no te agrada; has abierto mis oídos; holocausto y expiación no has demandado. Entonces dije: He aquí, vengo; en el rollo del libro está escrito de mí; El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, y tu ley está en medio de mi corazón”. Jesús dijo estas palabras estando en la tierra, tal como el Salmo 22:1 predijo que Jesús diría en la cruz: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” (Salmo 22:1 / Mateo 27:46).

El Salmo 22:10 continúa diciendo que Jesús tendría un Dios al decir: “…Desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios”. Por lo tanto, las profecías del Antiguo Testamento prueban que el hombre Cristo Jesús diría estas cosas sobre la tierra como un hombre, en vez de decirlas desde el cielo como una supuesta persona divina del Hijo preencarnada.

Cuando Jesucristo había entrado en el mundo, Él oró diciendo: “Sacrificio y ofrenda no quisiste; mas me preparaste cuerpo”.

“Por eso, al entrar en el mundo, Cristo dijo: «A ti no te complacen sacrificios ni ofrendas; en su lugar, me preparaste un cuerpo”. (Hebreos 10:5, NVI - Nueva Versión Internacional).

“Por eso, cuando Cristo vino al mundo, le dijo a Dios: «No quisiste sacrificios de animales ni ofrendas por el pecado. Pero me has dado un cuerpo para ofrecer”. (Hebreos 10:5, NTV – Nueva Traducción Viviente).

“Por eso, cuando Cristo vino al mundo dijo: «Tú no quieres sacrificios ni ofrendas, sino que has preparado un cuerpo para mí”. (Hebreos 10:5, PDT – Palabra de Dios Para Todos).

“Por lo cual, al entrar Cristo en el mundo, dice: SACRIFICIO Y OFRENDA NO HAS QUERIDO, PERO UN CUERPO HAS PREPARADO PARA MI”. (Hebreos 10:5, NBLH – Nueva Biblia de los Hispanos).

La Concordancia Exhaustiva NAS, dice que el verbo griego εἰσέρχομαι (eiserjomai), significa “entrar (a), entrar”. En otras palabras, cuando Cristo ya había entrado al mundo, o cuando Cristo ya estaba en el mundo, Él oró diciendo: “Sacrificio y ofrenda no quisiste; mas me preparaste cuerpo”.

La NAS ofrece una amplia gama de posibles traducciones para la palabra “eiserjomai”:

Vino (10), ven (15), viene (3), viniendo (1), ingresa (66), ingresó (63), entrando (6), entra (7), va (8), va* (1), adentrado (1), alcanzado (1), comenzado (1), quedó (8)”.

Aquí podemos ver que Hebreos 10:5 puede ser traducido fácilmente con las siguientes palabras:

- “Cuando Cristo vino al mundo...”

- “Cuando Cristo ingresó en el mundo...”

- “Cuando Cristo se (había) adentrado en el mundo...”

- “Cuando Cristo (había) alcanzado el mundo...”

- “Cuando Cristo (ya había) comenzado en el mundo...”

- “Cuando Cristo quedó en el mundo...”

No hay ninguna justificación bíblica para insistir en que Cristo oró antes de estar en el mundo, diciendo: “Sacrificio y ofrenda no quisiste; mas me preparaste cuerpo”, pues si Jesús hubiera orado a su Dios antes de su concepción y nacimiento virginales, entonces Hebreos 10:5-7 apoyaría una teología arriana en lugar de una posición teológica trinitaria.

Algunos podrían argumentar que Jesús nunca pronunció el Salmo 40:6-7. Sin embargo, así como no tenemos una porción del Nuevo Testamento que declare que Jesús alguna vez haya orado diciendo: “Desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios” del Salmo 22:10, del mismo modo no tenemos que contar con un versículo específico donde Jesús haya orado diciendo: “Sacrificio y ofrenda no quisiste; mas me preparaste cuerpo. Holocaustos y expiaciones por el pecado no te agradaron. Entonces dije: He aquí que vengo, OH DIOS, PARA HACER TU VOLUNTAD, como en el rollo del libro está escrito de mí”.

Juan 21:25 prueba que hubo otras muchas cosas que Jesús dijo e hizo que no fueron escritas en ese libro. Por lo tanto, las cuatro narraciones evangélicas no registraron todas y cada una de las palabras que Jesús habló. Es por eso que Hechos 20:35 sostiene que Jesús dijo: “Más bienaventurado es dar que recibir”, aunque esas palabras nunca se registraron en los cuatro evangelios. Del mismo modo que Hechos 20:35, el texto de Hebreos 10:7 muestra claramente que Jesús oró en la tierra como un hombre que tenía un Dios, diciendo: “He aquí que vengo, OH DIOS, PARA HACER TU VOLUNTAD, como en el rollo del libro está escrito de mí”. Esto prueba que Jesús no pudo haber dicho estas palabras como un supuesto Dios el Hijo preencarnado en el cielo. Por lo tanto, Hebreos 10:5-7 es una cita del Salmo 45:6-8, que es una profecía mesiánica que se cumplió cuando el hombre Cristo Jesús ya estaba realmente en el mundo.