jueves, 12 de julio de 2018

Dios es una Persona


Por Jason Dulle, © Todos los Derechos Reservados.
Traducido por Julio César Clavijo Sierra.
Más información en: Institute For Biblical Studies. http://onenesspentecostal.com


Me he encontrado con varios pentecostales unicitarios que no solo objetan el concepto trinitario de Dios como “tres personas”, sino que se oponen a llamar a Dios una “persona”. En mi opinión, sí es apropiado referirse a Dios como una persona. En lo que sigue, responderé a las objeciones más comunes que se ofrecen en contra de llamar a Dios persona.

Objeción: Dios no puede ser una persona, porque Dios no tiene un cuerpo

Respuesta: Tener un cuerpo no es necesario para la personalidad. Una persona es esencialmente incorpórea en naturaleza. Lo que hace de algo una persona, es su posesión de una mente, y esto lo tiene/es Dios. Tener un cuerpo es algo que comúnmente se encuentra en las personas, pero no es necesario. Dicho de otra manera, las personas pueden tener cuerpos, pero las personas no son idénticas a sus cuerpos. Que esto es verdad, es evidente desde la doctrina del estado intermedio. Cuando morimos, nuestra persona pasa a estar con el Señor, pero nuestro cuerpo permanece sobre la tierra. Tal estado de existencia solamente es posible porque tener un cuerpo no es una propiedad esencial de las personas. Y si no es una propiedad esencial de las personas, entonces la falta de un cuerpo en Dios, no cuenta como evidencia en contra de su personalidad.

“Personas” es aplicado a algo más que a los seres humanos. Una persona es en concreto una sustancia inmaterial consciente, un individuo de sustancia racional, el conjunto de características que conforman una personalidad individual, un yo, el ego, definiendo quién pertenece a una sustancia genérica particular. Cualquier ser que sea un sujeto consciente, racional, pensante, sujeto de diversas experiencias, es una persona. Tanto los ángeles como Dios se ajustan a esta descripción, y por lo tanto son personas: Dios es una persona divina, los ángeles son personas angelicales, y los humanos son personas humanas. [1] Los humanos son personas encarnadas, mientras que Dios y los ángeles son personas incorpóreas (por lo menos, aparte de Cristo).

Como una mente incorpórea, Dios posee todas las capacidades de la mente, y por lo tanto Él es el ejemplo paradigmático de una persona. En realidad, ya que estamos hechos a su imagen, no podríamos ser personas si Él no fuera una persona.

Objeción: La Biblia nunca usa el término “persona” para Dios

Respuesta: La pregunta no es si la Biblia usa el término per se, sino si la naturaleza de Dios, tal como se describe en las Escrituras, puede describirse correctamente como personalizable dada la definición de persona: un sujeto consciente, racional, pensante, sujeto de varias experiencias (una mente).

Además, la Biblia tampoco habla de los seres humanos como “personas” (en el sentido filosófico de la autoconciencia psicológica), y sin embargo nadie discute la legitimidad de aplicar dicho término a los seres humanos. El mero hecho de que tal terminología no se haya usado [en la Biblia] para referirse a Dios, no significa que Dios no sea descrito con precisión como una persona, del mismo modo que la ausencia de tal terminología [en la Biblia] para los humanos, no significa que nosotros no seamos descritos con precisión como personas. Si nosotros no dudamos en llamarnos personas, tampoco deberíamos dudar en llamar a Dios una persona.

Objeción: La Biblia llama a Dios un Espíritu, no una persona

Respuesta: Los dos términos no son incompatibles entre sí. Los humanos son espíritus y personas. El término “espíritu”, describe el tipo de sustancia que es nuestra persona; es decir, nuestra persona es un espíritu o una naturaleza espiritual. Lo mismo es cierto para Dios. Él es una persona que es de naturaleza espiritual.

¿Si Dios no es una persona, qué es Él? Responder que Él es un espíritu no servirá, porque los espíritus vienen en dos formas lógicamente posibles: personal e impersonal. Claramente, Dios no es impersonal, entonces debe ser un espíritu personal. ¿Si Dios es personal, por qué no llamarlo persona? ¿Qué otra cosa que “persona”, describe correcta y exactamente el atributo de ser personal?


Notas a pie de página

[1]  La distinción entre naturaleza y persona, se puede comparar con una masa de galletas y una galleta. Una naturaleza sería como una masa de galletas (la sustancia genérica) antes de que se le haya cortado algo, mientras que una persona sería como la galleta (el yo particular) que es cortada de la masa general.
[2]  J.P. Moreland y Scott B. Rae, Cuerpo y Alma: La Naturaleza Humana y la Crisis en la Ética (Downers Grove, IL: InterVarsity Press, 2000), 24.


Ver también: ¿Dios es una Persona o Tres Personas?