martes, 27 de febrero de 2018

Los Desafíos de la Teología Frente a un Mundo Secularizado


Por Julio César Clavijo Sierra
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El secularismo o laicismo, es la ideología que tiene como fin eliminar cualquier influencia religiosa de la vida pública de una sociedad y de las decisiones políticas de un Estado. Según el secularismo, las personas deben mantener su fe religiosa enclaustrada en el ámbito privado, por lo cual se condena la expresión pública de la fe. En algunas ocasiones el secularismo también ha recibido el nombre de “humanismo”, por su insistencia en que se debe oír la voz del hombre y no la de Dios. El secularismo es promovido por élites económicas poderosas, que usando los medios de comunicación y la política, han procurado manipular a la opinión pública logrando el avance del secularismo a pasos agigantados, al punto que se puede asegurar que el mundo de hoy, es en un mundo secularizado en un alto porcentaje.

La iglesia contemporánea tiene grandes desafíos frente a este mundo secularizado, pero el principal de todos es el de continuar presentando las verdades bíblicas sin comprometer ninguna de ellas, llenándose de todo valor y confianza en Dios. Si la iglesia deja de predicar y practicar todo el consejo de Dios, entonces va a dejar de ser la iglesia, y va a tender hacia el mismo proceso de secularización mundial. Por lo tanto, la teología cristiana debe esforzarse por presentar la misma Palabra no adulterada, con una actualización en los métodos y en las formas de transmitirlo, de tal manera que toque las fibras del hombre contemporáneo, expresando los principios bíblicos en aplicaciones actuales. Aún en este tiempo, Dios todavía quiere y puede salvar al hombre, de manera que no debemos desanimarnos o desistir de seguir anunciando la verdad.

Existe la necesidad de elaborar una teología contemporánea, en razón a que la Iglesia de hoy se ve enfrentada ante cambios culturales, tecnológicos y del conocimiento, que conllevan a que tengamos que enfrentar nuevos desafíos, por lo cual tenemos que reflexionar sobre cómo presentar la Palabra de Dios de una forma acorde con nuestra época. Las verdades y los principios bíblicos son universales y aplicables a cualquier contexto, pero las aplicaciones que la iglesia les da, sí pueden y deben variar de acuerdo al contexto cultural y cronológico. La teología puede iluminar nuestra historia contemporánea, ayudando a la iglesia de hoy a clarificar su posición como pueblo de Dios, en cuanto a la reflexión sobre sus propios fundamentos y sobre la manera de transmitir el mensaje que debe darle al mundo.

La teología es la reflexión sobre la revelación que Dios nos ha dado en su Palabra, para encontrar lo que dicho mensaje debe significar para el hombre de cada época, y cómo éste debe ser comunicado, a fin de que los hombres aprecien las respuestas que la Biblia proporciona ante los problemas de cada tiempo y circunstancia. Algunos puntos en los que considero que se debe enfatizar, para enfrentar a la corriente secularista, son los siguientes:

1. El quehacer teológico de la Iglesia, debe estar ligado al continuo avivamiento, que nos conduzca a un mayor amor por Dios y por nuestro prójimo, de tal manera que seamos movidos a construir el Reino de Dios, comprometiéndonos con un testimonio digno, con la oración, la predicación, la evangelización y un mayor compromiso social. Se debe enfatizar en el sacerdocio de todos los creyentes, para que cada uno asuma su parte y labor en el Reino de Dios.

2. La iglesia debe continuar peleando la buena batalla de la fe, ante las doctrinas diversas y extrañas que falsean y atacan el mensaje bíblico.

3. La teología debe proveer razones al hombre contemporáneo, para que éste entienda por qué Dios es real, y por qué Él debe ser lo primero en nuestras vidas.

4. La teología debe desafiar la inteligencia del hombre contemporáneo, a través del el estudio crítico-científico de la Biblia, apoyado en las ciencias naturales, sociales y humanísticas, proveyendo nuevas herramientas para la exégesis bíblica. Por ende, se debe trabajar en una teología de la ciencia y la tecnología, demostrando que el avance del conocimiento en estos campos proporciona razones inteligentes para creer y respetar al Dios creador, pero donde también se haga claridad que ciertas aplicaciones que el hombre le da a la ciencia y la tecnología, van en contra de la voluntad de Dios y del respeto por nuestro prójimo.

5. La teología debe demostrar que el fin de la verdadera religión no es el de poner ataduras agobiantes sobre el hombre. Por el contrario, lo que Dios quiere es hacer libre al hombre. “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Juan 8:32). Los mandamientos bíblicos están hechos para liberar al hombre, no para ponerle un yugo pesado. Dios ha hecho al hombre libre para vivir su propia vida y para ser responsable de sí mismo tomando sus propias decisiones. Sin embargo, el hombre debe saber que sobre todas las cosas que haga, Dios lo juzgará (Eclesiastés 11:9). El hombre sí tiene un yugo del cual emanciparse, pero ese es el de la religiosidad vana y el pecado.

6. Se debe hacer una teología donde se demuestre que el buscar congregarse en una iglesia de sana doctrina, es vital para relacionarse con Dios y para vivir la vida cristiana. La iglesia es la luz que testifica a Cristo en medio de un mundo malo.

7. La teología debe enfatizar que es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres. No todas las leyes o normas adoptadas por un país están de acuerdo con los principios bíblicos y la moral (por ejemplo el aborto, la agenda LGBTI, la eutanasia, etc.), por lo tanto se debe enfatizar en la objeción de conciencia y la libertad religiosa, y se debe luchar por mantener esos privilegios donde quiera que nos encontremos. Debemos buscar influir en las leyes de nuestras naciones, haciendo presencia a través de los medios legales a los que tengamos derecho. 

8. En el actual momento de globalización y concentración del poder en pocas manos, la teología tendría que responder vehementemente ante las injusticias sociales derivadas de diversos modelos económico-políticos que arrasan de manera egoísta al prójimo.

Si el lector tiene otros puntos que deberían tenerse en consideración, lo invito a que me los haga saber en los comentarios.