martes, 28 de noviembre de 2017

Jesús Siendo en la Forma de Dios, Se Despojó a Sí Mismo (Filipenses 2:5-7)


Por Steven Ritchie, © 2017. Todos los Derechos Reservados.
Traducido por Julio César Clavijo Sierra, año 2017
Más información en: Global Impact Ministries. www.apostolicchristianfaith.com


“Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, SIENDO [Gr. Jupárjo; ὑπάρχω] en FORMA [Gr. Morfé; μορφή] de Dios, no estimó el ser IGUAL [Gr. Isos; ἴσος] a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se DESPOJÓ [Gr. kenóo; κενόω] a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres” (Filipenses 2:5-7).


El Griego Jupárjo (ὑπάρχω), Significa Llegar a Ser, o Comenzar a Existir en una Condición Particular

El término griego jupárjo (ὑπάρχω), se ha traducido como “EXISTÍA”, en Filipenses 2:6.

Filipenses 2:6 (LBLA).  “El cual, aunque EXISTÍA (jupárjo = “comenzar bajo” o “entrar en existencia”) en forma de Dios, no consideró el ser IGUAL (isos) a Dios como algo a qué aferrarse...”.

Algunos trinitarios han alegado que en Filipenses 2:6, la palabra griega jupárjo significa “eternamente existente”. Pero según la Concordancia Exhaustiva de Strong (G-5225), éste es el  sentido de “EXISTE” que transmite jupárjo.

“de 5259 [juperaíromai] y 756 [árjomai]; ESTAR BAJO (calladamente), i.e. LLEGAR A EXISTIR (estar presente o a mano); como interjección, existir (como cópula o subordinado a un adjetivo, participio, adverbio o preposición, o como auxiliar al verbo principal):—tener, vivir”.

Observe las palabras: “ESTAR BAJO”, “LLEGAR A EXISTIR”.

Por lo tanto, los eruditos griegos podrían haber traducido Filipenses 2:6, como: “el cual, aunque comenzó a existir en la forma de Dios”. Tal traducción refuta a la teología trinitaria, pero está perfectamente de acuerdo con la teología de la unicidad. Les pido a nuestros amigos trinitarios, que muestren cómo la palabra jupárjo tiene algo que ver con “existir eternamente”. Tal punto de vista solo cabe en las ilusiones trinitarias.

Esta es la definición de jupárjo, según el Léxico Griego de Thayer

“STRONG NT 5225: ὑπάρχω; imperfecto ὑπῆρχον;
1. Propiamente, PARA COMENZAR abajo, para hacer UN PRINCIPIO; universalmente, PARA PRINCIPIAR; (Homero, Esquilo, Heródoto y siguientes).
2. PARA VENIR, por lo tanto, para estar allí, estar listo, estar a la mano (Esquilo, Heródoto, Píndaro y siguientes)”.

El Diccionario Expositivo de Palabras del Nuevo Testamento de W.E. Vine, define jupárjo en la página 390, así:

“hacer [producir] un comienzo” (jupo, 'bajo'; arjé, 'un principio')”.

El Léxico Intermediario Griego-Inglés [Intermediate Greek-English Lexicon] de Liddell y Scott (que son trinitarios) dice:

“[jupárjo] ...comenzar, producir un comienzo... 2. Producir un principio de... 3. Comenzar a hacer... 4. Comenzar [haciéndose] benevolente con uno...”- (p. 831, Oxford University Press, impreso en 1994).

Aunque el verbo griego jupárjo se puede traducir como “existió”, el matiz completo de su significado, es que jupárjo significa algo que ha llegado a existir en algún punto del tiempo.

El Dr. Alfred Marshall, un trinitario experto en el Griego del Nuevo Testamento, escribió:

“[Gínomai] denota la llegada a la existencia de lo que no existía antes... Este verbo [como el jupárjo] por lo tanto no se usa para Dios...”. (Página 106, de la Cartilla del Nuevo Testamento Griego [New Testament Greek Primer], Zondervan Publishing House, impreso en 1978).

Lucas 16:23. “alzó sus ojos, estando [jupárjo] en tormentos”.

El hombre rico no pudo haber existido eternamente en un estado de tormento, porque el jupárjo prueba que el hombre rico había “venido a ser” atormentado en un punto del tiempo.

De la misma manera, en Filipenses 2:6, Cristo Jesús jupárjo, “comenzó a existir”, o “vino a existir”; ¡lo que demuestra que el Hijo, como Hijo, no pudo haber existido por siempre desde la eternidad pasada!

Además de Lucas 16:23, otros ejemplos donde jupárjo se usa para probar que las personas “comenzaron” o “llegaron a ser” en una condición particular, son: Hechos 2:30; Hechos 7:55; Romanos 4:19; 2. Corintios 8:17; Santiago 2:15 (en forma plural).

Veamos el caso de Santiago 2:15, que dice: “Y si un hermano o una hermana están [jupárjo] desnudos ['sin ropa']…”. Obviamente, un hermano o una hermana no podrían haber existido siempre y eternamente en una condición desnuda durante toda la eternidad pasada. Esto prueba que el verbo griego jupárjo, significa que una persona ha “comenzado” o ha “entrado” en una condición particular, en lugar de haber estado por siempre en esa condición.

El Dr. Robert Young, quien es un erudito bíblico trinitario, notó el significado correcto y completo para jupárjo en este versículo: “COMENZARON a estar [jupárjo] desnudos” – (Comentario Crítico Conciso de la Biblia por Young, [Young's Concise Critical Bible Commentary], Baker Book House, 1977 ed.)

Por lo tanto, jupárjo no significa “preexistencia eterna”, como lo afirman algunos trinitarios.


El Griego Isos (ἴσος) Significa Igual o lo Mismo Que, Por lo Tanto Igual a Dios, Significa Ser el Mismo Dios

Filipenses 2:6. “el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser IGUAL [Gr. Isos; ἴσος] a Dios como cosa a que aferrarse”.

La verdadera identidad del Hijo es igual a la del Padre omnipresente, en el mismo sentido en que la palabra griega isos significa “idéntico” o “igual que”, en Hechos 11:17.

“Si Dios, pues, les concedió [a los gentiles] también el mismo [Gr. Isos; ἴσος] don que a nosotros [los judíos] que hemos creído en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo que pudiese estorbar a Dios?”

Así como el don del Espíritu Santo que se derramó sobre los creyentes gentiles es “idéntico”, o es el mismo don del Espíritu Santo que se derramó sobre los judíos, así también la deidad del Hijo es idéntica, o es la misma deidad del Padre.

La misma palabra griega isos es usada en Filipenses 2:6, y se puede traducir como “igual, idéntico o lo mismo”. Por lo tanto, el hombre Cristo Jesús no consideró el ser “igual”, “idéntico”, o “el mismo” Dios, como una cosa para ser retenida (Filipenses 2:6). Por lo tanto, la deidad del Hijo es la misma deidad de Dios el Padre por la vía de la encarnación (como un hombre verdadero), así como el don del Espíritu que ha sido derramado sobre los gentiles, es el mismo Espíritu que ha sido derramado sobre los hermanos judíos.


El Griego Morfé (μορφή), Significa la Apariencia Externa

Pablo escribió en el tiempo pasado, “el cual, siendo en forma de Dios”, porque el hombre Cristo Jesús comenzó a existir “en la forma de Dios”, cuando apareció sobre la tierra como un hombre.

La palabra “forma” en el griego original es morfé, que significa “forma” o “apariencia externa”. Por lo tanto, Filipenses 2:5-9 no está hablando de una forma espiritual invisible que existe con Dios desde antes de la encarnación, sino más bien, de una imagen física y tangible del Dios invisible (Colosenses 1:15) que se hizo visible para que todos lo vieran después de haber sido “hecho de una mujer” (Gálatas 4:4, Lucas 1:35, Hebreos 2:9, Romanos 1:3-4). Por lo tanto, la “forma” (morfé) de Dios en Filipenses 2:6-7, debe ser una “forma externa” o una “imagen física” (Colosenses 1:15) como “la palabra hecha carne” (Juan 1:14), en lugar de una supuesta imagen invisible antes de la encarnación.

Marcos 16:12, es el otro único lugar en el Nuevo Testamento Griego, que usa la palabra griega morfé. El texto dice que Jesús “se apareció en forma distinta [la morfé del resucitado] a dos de ellos cuando iban de camino al campo”. Sabemos que Jesús no pudo haber aparecido en una forma invisible después de su resurrección, o si no el docetismo sería verdad. Por lo tanto, el significado de la palabra griega morfé, traducido como “forma” en Filipenses 2:6, prueba que una forma visible o tangible, o la imagen del Dios invisible ya estaba en la carne, en lugar de una supuesta forma o imagen pre-encarnada.

Ignacio de Antioquía, quien vivió en el primer siglo y fue enseñado por los apóstoles, escribió a Policarpo 3:2.

“Espera en Aquel que está por encima de toda estación, el Eterno, el Invisible, que se hizo visible por amor a nosotros, el Impalpable, el Impasible, que sufrió por amor a nosotros, que sufrió en todas formas por amor a nosotros.” (Epístola de Ignacio a Policarpo, 3:2. http://escrituras.tripod.com/Textos/EpIgnacio.htm).

Observe que Ignacio escribió que el Dios que se hizo visible en la encarnación, fue primero invisible antes de su nacimiento. Esto arroja luz sobre el significado que Pablo quiso transmitir en la frase de Filipenses 2:6 de que Cristo existía en la forma de Dios. Jesús llegó a existir en la forma visible de Dios en la tierra como el Hijo; pero antes de hacerse visible, primero fue el único Dios invisible. Esto demuestra que el Hijo no pudo haber existido eternamente en una supuesta forma visible de Dios antes de su nacimiento.

Los trinitarios se equivocan mucho, cuando alegan que según el registro de la Biblia hebrea, el Hijo fue visto anteriormente, mientras que el Padre nunca ha podido ser visto. Sin embargo, Ignacio de Antioquía escribió que el Dios que se encarnó fue primero el “el INVISIBLE, que se hizo VISIBLE por amor a nosotros”. Por lo tanto, Ignacio creía que el único Padre invisible se convirtió en el Hijo visible, “que sufrió por amor a nosotros”.

Del mismo modo, Matetes, quien también fue enseñado por los apóstoles en el primer siglo, escribió en su Epístola a Diogneto, Capítulo 11: “Él, que es siempre [eterno], que es hoy reconocido como Hijo” (Epístola de Matetes a Diogneto, https://edificandofiladelfia.es.tl/Ep%EDstola-a-Diogneto.htm). Por lo tanto, sabemos que el Hijo realmente no fue llamado Hijo, antes de su nacimiento en Belén.

Cuando comparamos a Colosenses 1:15 con Filipenses 2:6, encontramos que también se habla de Jesús como “La imagen DEL DIOS INVISIBLE”. Sabemos que Jesús realmente existió en la forma o imagen del Dios invisible cuando nació en Belén, porque hubiera sido imposible que Jesús hubiera existido en la forma o “imagen del Dios invisible” (Colosenses 1:15) si esa forma o imagen también fuera invisible.

Sería absurdo si Colosenses 1:15 dijera: “Él es la imagen (invisible) del Dios invisible”, con la palabra “invisible” siendo interpolada entre las palabras “imagen del Dios invisible”. Jesús no pudo haber existido siempre como una imagen invisible del Dios invisible, y aun así ser esa imagen.

Si Filipenses 2:6 hablara de una forma o imagen invisible del Dios invisible, entonces en Colosenses 1:15 tendría que leerse algo como esto: “Él es la imagen (invisible) del Dios invisible...”. Pero una imagen invisible del Dios invisible es algo absurdo y contradictorio. Debemos trazar correctamente la Palabra de Verdad, creyendo que Jesús existió en la forma física o en la imagen del Dios invisible al nacer por la vía de la encarnación a través de la virgen sobre la tierra.


El Griego Kenóo (κενόω), Significa Vaciarse o Despojarse. El Hombre Cristo Jesús se Despojó (o Vació) de sus Derechos y Privilegios Divinos Aunque era Dios con Nosotros

Aunque se habla de Jesús como la “forma de Dios” visible (“la imagen del Dios invisible” - Colosenses 1:15), él “no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse”. Las palabras, “NO ESTIMÓ EL SER IGUAL A DIOS COMO COSA A QUE AFERRARSE”, prueban en primer lugar que Filipenses 2:6 no está hablando de una supuesta segunda Persona divina no-encarnada en el cielo (antes de la encarnación), que ya era completamente Dios y existía con Dios, pues para empezar no tiene ningún sentido creer que una supuesta persona divina coigual y no-encarnada, que no era humana, pudo haber estimado el no ser igual a otra verdadera persona divina coigual, si esa Persona divina ya era una verdadera Persona divina.

Versículos 7-8. “…sino que se despojó [kenóo = se vació] a sí mismo, tomando forma [morfé = “apariencia exterior”] de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz”.

La conservadora Biblia Apostólica Políglota Interlineal de la Fundación Lockman (por Charles Van Der Pool), tradujo a Filipenses 2:7-8 desde el texto griego de la siguiente manera:

“Pero se vació, tomando la forma de un siervo, habiendo sido hecho a semejanza de los hombres. Y habiendo sido encontrado en apariencia como un hombre, se humilló a sí mismo...”.

La traducción literal interlineal del texto griego, indica que Jesús “se vació a sí mismo”, “tomando la forma de un siervo”. En otras palabras, él se vació a sí mismo después de tomar la forma de un siervo, porque había sido hecho a la semejanza de los hombres. Por lo tanto, él ya era un hombre cuando se despojó (o vació) de sus derechos y privilegios divinos como “Dios con nosotros” como un hombre.

Además, un supuesto Yahvé Dios el Hijo pre-encarnado, no podría haberse vaciado de sus atributos divinos sin violar a Malaquías 3:6, que dice: “Porque Yo YAHVÉ, NO CAMBIO”. Si Jesús no se despojó de sus atributos divinos, ¿entonces exactamente de qué se despojó en Filipenses 2:7?

Filipenses 2:8 nos proporciona la respuesta.

“estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz”.

Aunque Jesús conocía su verdadera identidad como Dios con nosotros como un verdadero hombre, no usó sus prerrogativas divinas como Dios, sino que se humilló a sí mismo al dejar de lado de manera permanente sus derechos y privilegios divinos durante su ministerio terrenal. ¡Es en este sentido que Jesús se vació continuamente de sus derechos divinos mientras estuvo en la tierra como un hombre! Como un hombre verdadero, se humilló a sí mismo al ser obediente hasta la muerte, incluso la muerte de la cruz.


Conclusión

Citaré a la Biblia Textual (BTX), y a continuación publicaré mi interpretación del pasaje entre corchetes.

2:5. Considerad entre vosotros lo que hubo también en Jesús el Mesías. [Que la mente, la forma de pensar del Mesías, el hombre Ungido Cristo Jesús, esté en ustedes. El Mesías o el Ungido, es la nueva existencia del Dios Padre como el Hijo, es decir como un hombre en una vida humana auténtica].

2:6. el cual [Dios el Padre encarnado como un verdadero hombre ungido, el Hijo], existiendo en forma de Dios [Dios el Padre encarnado como un hombre que existió en la forma visible del Padre invisible en la tierra como el Mesías ungido, el Hijo], no quiso por usurpación ser igual con Dios, [Dios el Padre con nosotros en la tierra como el Hijo, un verdadero hombre con una vida humana auténtica, no consideró la igualdad con Dios].

2:7. sino que se despojó a sí mismo [Dios el Padre que se convirtió en un hombre verdadero en la encarnación, se despojó de sus derechos y privilegios divinos como Dios con nosotros en una vida humana auténtica como el Hijo] tomando forma de siervo [La nueva existencia del Padre como un Hijo, tomó la forma de un sirviente],  hecho semejante a los hombres [Dios el Padre encarnado como un hombre, fue hecho a semejanza de los hombres a través de su concepción virginal como el Hijo];

2:8. y hallándose en la condición de hombre [Dios el Padre encarnado como un hombre, se encontró en la forma visible del Padre invisible a través de su concepción virginal como el Hijo, como un verdadero hombre en un auténtica vida humana], se humilló a sí mismo al hacerse obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. [Dios el Padre encarnado como un verdadero hombre se humilló a sí mismo, y entregó su vida humana en rescate por muchos].

2:9. Por lo cual Dios también lo exaltó hasta lo sumo, y le dio el nombre que es sobre todo nombre [Dios en su condición trascendente como el Padre eterno, exaltó hasta lo sumo al hombre Cristo Jesús el Hijo, quien es Dios mismo en su condición de hombre];

2:10. para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra [Jesús es el nombre supremo que Dios ha revelado a la humanidad, cuando Él mismo se manifestó en la carne],

2:11. y toda lengua confiese que Jesús el Mesías es el Señor para gloria de Dios Padre [Jesús como el Mesías, el Hijo, Dios manifestado en carne; es el Supremo Rey del linaje de David, que será rey para siempre entre los hombres, lo cual glorificará al único Dios, quien es el Padre].